sábado, 11 de octubre de 2008

El juego de las sillas

- Estés donde estés, siempre estarás en el lugar de otro.
- ¿Es la única forma de jugar al juego de las sillas?

Susana Giuliani decidió hacer algo en favor de su barrio. Utilizó todos sus ahorros y cambió el rumbo de su carrera profesional.

Ella era una nostálgica crónica. Recordaba cómo en su infancia había jugado con sus amigas en la vereda de su casa y veía que en la actualidad la situación había cambiado en forma drástica. Las calles se habían vuelto inseguras. Las madres entraban a sus hijos de un brazo y los ponían frente al televisor, con la firme convicción de que era mejor preservarles el cuerpo que la mente.

Susana creía que la alta tasa de criminalidad de esa zona del conurbano porteño podría ser reducida e incluso erradicada si se atacaba el problema de raíz. No hay que pensar a corto, sino a largo plazo, se decía mientras clavaba en la puerta de su oficina el letrero en el que podía leerse el nombre de su reluciente empresa: Los niños son el futuro, fiestas infantiles. Las veredas pueden recuperar su magia sólo si transformo a los chicos. Y si el asunto marcha bien, pronto podré abrir sucursales en otros barrios.

Su método publicitario fue bastante efectivo. Cientos de enanos, disfrazados de chicos, vestidos con pantalones cortos pero meticulosamente depilados, se distribuyeron en distintas plazas, parroquias, mercados y bingos y lloraron en forma simultánea, con un sollozo estudiado que movía a compasión. Al ser abordados por cualquier adulto, repetían:

- ¡Estoy perdido, estoy perdido! - y descubrían su rostro para expresar -. Pero puedo encontrar el camino hacia la felicidad si festejo mi cumpleaños en Los niños son el futuro, la primera agencia de fiestas infantiles con valores morales - y entregaban un folleto explicativo con el teléfono y la dirección de las oficinas de Giuliani. Cinco enanos salían de sus escondites y formaban una ronda en torno del pobre incauto, mientras entonaban un jingle pegadizo:

Aunque crea que este mundo es engañoso
y que es negro el destino, le aseguro,
como somos los niños el futuro,
nuestro tiempo será muy provechoso.

Las personas que habían ofrecido ayuda al pseudoniño se mostraban ofendidas y se alejaban protestando palabras como "engaño" o "estafa". Pero con el correr de los días, el episodio se tornaba divertido, incluso para las víctimas, y en poco tiempo todos los vecinos conversaban de los enanos y se preguntaban en qué consistiría esa empresa.

Susana esperaba junto al teléfono, que no tardó en sonar:

- Los niños son el futuro, fiestas infantiles, buenas tardes.

- Buenas tardes, llamaba para averiguar qué significa eso de las fiestas con valores morales.

- Realmente no podemos revelar demasiada información. Usted sabe, la competencia tiende a ser feroz y queremos ampararnos en el factor sorpresa. Pero le garantizo que después del festejo, los chicos sentirán una notable inclinación hacia el bien.

Escatimar palabras resultó el mejor ardid publicitario. El sábado siguiente, Susana había sido contratada para celebrar cuatro cumpleaños y, disfrazada de payaso, se disponía a dar comienzo a su ambiciosa actividad.

- ¡Chicos, Chicos! Primero vamos a hacer el juego de las sillas. Vamos a escuchar una linda canción y cuando la música se detenga, todos deberán correr para sentarse. Quien no lo consiga, quedará descalificado.

Los chicos se prepararon para alzarse con la victoria. Cada uno, confiando en sus capacidades, comenzó a caminar, alerta, alrededor de la ronda de banquetas. De pronto, la melodía se interrumpió y, entre risas, todos se lanzaron sobre los asientos. Pero para sorpresa de todos, ninguno quedó de pie e incluso algunos pudieron apoyar sus piernas en una silla vacía.

- Chicos, todos tenemos un lugar que nos está esperando. No es necesario pelear para conseguirlo. Recuerden que en este mundo, lo que sobran son sillas.

Francisquito Ramírez, el agasajado, miró a sus amigos sorprendido y éstos le devolvieron la mirada con gesto acusador. Un poco fastidiados, siguieron a Susana mientras colocaba una enorme bola pendiente de una lámpara. El siguiente juego sería la piñata.

- Uno, dos y ¡tres!

La enorme esfera cayó desde las alturas y estalló contra el piso. Disipada la algarabía de la explosión, los chicos comprobaron que el único contenido de la piñata era una neblina de talco.

- No todo lo que reluce es oro. Lo importante es el interior y no la superficie.

Susana sacó de una bolsa de arpillera bonitos premios que fue repartiendo en forma igualitaria.
Fue entonces cuando Ricardito Carona, el hijo del dueño de un almacén con aspiraciones a supermercado, alzó su voz infantil, en medio de la decepción generalizada:

- Yo no quiero que me den un premio. Yo quiero ganármelo. ¡Esto es aburrido! ¡Salgamos a jugar al jardín!

Todos los chicos obedecieron. Susana intentaba contener a esa horda enardecida, sin éxito, con la bolsa de arpillera colgando aún de su mano derecha:

- Francisquito, vení, hijo. Vengan todos.

A los diez minutos, Ricardito Carona les enseñaba a sus amigos cómo aplastar un sapo con un cascote, y cómo achicharrar hormigas usando una lupa y el atardecer como cómplices para que les quedaran las patitas de sombrero. Ante semejante espectáculo, Susana recordó, por primera vez en mucho tiempo, que su infancia en las veredas tampoco había sido tan alegre como ella suponía y que sus amigos de aquel entonces solían exponer con orgullo su crueldad.

Los padres rodearon al payaso y lo increparon. Lo acusaron de comunista con fines de lucro, dijeron que ellos no pagarían por ese desastre y que tenía diez minutos para abandonar esa casa, antes que llamaran a la policía.

Dos días más tarde Susana descolgaba el cartel de su oficina y volvía a clavar el anterior: Dra. Susana Giuliani, abogada penalista. Evidentemente el barrio no está preparado para mis ideas, pensaba, mientras martillaba con habilidad. Creo que deberemos seguir resignados a veredas sin chicos.

A los pocos días, la Dra. Giuliani tuvo su primer caso. Debió defender a un ex intendente, colmado de denuncias por malversación de fondos durante el ejercicio de su función y por acoso sexual a una docena de empleadas.

42 comentarios:

perdida dijo...

por que sera que solo nos gusta jugar si podemos ganarle a otro? si el lugar no es de otro deja de interesarnos? sera q solo nos interesa ocupar ese lugar q estaba ocupado??

Martín dijo...

Perdida: Tal vez no nos interesa ganar, sino, solamente, que el otro pierda. Los chicos pueden ser crueles. Después crecemos y no cambiamos nada, pero tenemos tarjetas de crédito.

Soff dijo...

Pobre Susana...
Supongo que algunas cosas no tienen solución, y no se qué prefiero, si a un chico cruel o a uno tonto y manejado por la sociedad. Creo que al final terminan siendo la misma cosa. El cruel sigue siendo un manejado que perjudica a los demás para llamar la atención y el manejado termina aprendiendo a ser cruel. Es el legado que deja la televisión y la vida cotidiana.

Claudio Gabriel Alvarez Tomasello dijo...

Es muy efectivo (¿efectista?) echarle la culpa a la tv, entre otros males.
Pero la tv en sí misma no es nociva.
Los empresarios de medios intentan hacernos creer que reflejan la realidad, la vida cotidiana y es es lo que no es verdad.
Lo que definitivamente es una mierda es lo que han hecho con nosotros como seres sociales, como sociedad.
Y en eso la responsabilidad nos cabe, como individuos y como sociedad, por acción o por omisión.
Basta ir a ver algún encuentro "deportivo" de papi fútbol y ver como se comportan esos padres.
La solución la tenemos ante los ojos, pero preferimos delegarla.
Y así nos pasamos de largo las sillas que nos corresponden por ir a tomar la del otro.

Excelente post. Muchas puntas abiertas. Quizás ese sea el secreto y la enorme diferencia de un blog respecto de un libro. La interacción permanente entre los lectores y el autor. Quien crea que un blog son sólo las entradas del autor, se está perdiendo la verdadera magia del blog.

A propósito, Martín, gracias por pasar.

Martín dijo...

Soff: ¿Qué pasó? ¿Te contagié todo mi pesimismo? ¿El único destino posible es una mezcla de estupidez y crueldad? ¿Será mejor mantener contacto con el mundo desde el portero eléctrico? Voy a meditar seriamente cuáles son las alternativas.

Claudio (aunque también Soff): El relato de las sillas puede estar en contra de la televisión, pero yo no lo estoy. A veces, los textos se distancian de sus autores. Platón contaba que Sócrates había caído en cuenta de que los poetas decían muchas cosas interesantes, pero cuando intentaban justificar su arte, lo hacían en forma torpe.
Yo tengo una gran memoria, quizás para compensar mi falta de inteligencia. Puedo recordar casi todos los programas que veía cuando era chico, con sus respectivas canciones y los jingles de las propagandas (¿por qué casi no se usan en la actualidad?).
Puede parecer tonto, pero pocas cosas son tan agradables como un domingo lluvioso comiendo pastas, viendo Abott y Costello en Venus junto a mi familia en el televisor blanco y negro de la cocina. Supongo que soy la persona soy, en parte, por ese almuerzo.
Abott y Costello. ¡Qué antigüedad!

Fritz dijo...

Muy interesante el relato. Lamentablemente, lo lúdico, que está íntimamente relacionado con la infancia, se pierde cuando se prioriza el objetivo de alguna actividad o deporte en ganar, en lugar de jugar y divertirse.
Pienso que gran culpa de eso reside en los adultos, que presionan a sus hijos a que ganen en lugar que se diviertan. Lo digo porque lo he visto, y curiosamente, las que más alharaca hacían eran las madres.

PiojoPromiscuo dijo...

De que vale ganar, si despues perdere...
El dulce sabor de la victoria es alimentado por el dolor del derrotado, sin lugar a dudas. Algo mas lindo que gritarle el gol a la hinchada contraria?, responder a las puteadas con una sonrisa sobradora?, quien festeja tablas?, nadie, un empate sobre la hora solo tiene una dosis de placer si el rival se lamenta del resultado, sino no.
Pero claro, la crueldad del triunfador no es patrimonio de la niñez, lo que pasa que de grandes no somos tan honestos y demostrativos como cuando somos niños, no jodamos, nos reprimimos.
Amo la tv, el pan con manteca y dulce de leche era mas rico si la merienda tenia lugar frente al blanco y negro con el llanero solitario y tv en la pantalla, sin lugar a dudas, coincido con Martin en eso. Y los 3 chiflados de aperitivo antes del almuerzo no los cambio ni siquiera por un gancia helado con quisito chubut en dados y papitas fritas caseras.

Anónimo dijo...

Es bizarro, pero tu post + la respuesta que le diste a Soff me hicieron pensar en Trainspotting. Libre asociación de ideas.

Claudio Gabriel Alvarez Tomasello dijo...

Mi disgresión sobre la tv, vino a cuento del primer comment de Soff, coincido con el piojo y con vos respecto a la tele.
Me acuerdo de las mañanas del trece con Canela, Astroboy y el recién estrenado Hijitus y me emociono.
en cambio, lo que muestra hoy en día, salvo excepciones, no es más que lo que la cultura de la década más infame les hizo creer a estos empresarios monopólicos de quinta.
El éxito fácil, el sálvese quien pueda, las tristes competencias de baile donde se ve "aprender" a figuras que lo son sin mérito alguno más que mostrar más el culo.
Y sí, creo que no nos interesa ganar. Lo importante es que pierda el otro.
No es vida.

PiojoPromiscuo dijo...

asi es Claudio, coincido con vos, mi revolver de sebita era mas lindo que las AK47 de ahora.

Ana dijo...

No sé qué me causó más gracia, si el final del post o tu respuesta a Perdida... (acertada, por cierto).

Martín dijo...

Fritz: Nunca se me había ocurrido pensar que el día que se arme una barra brava de madres, estaremos en serios problemas.

Piojopromiscuo: Me acuerdo de que, cuando era chico y escuchaba por la radio que le hacían un gol a mi equipo, me dolía por mi querido club, pero también previendo lo terrible que sería el lunes en la escuela.
Pero claro, cuando ganaba, la situación era inversa.
La leche la tomaba mirando a Carozo y Narizota, que ahora se dedican a decir los números de la quiniela en Crónica. Yo no sé qué les pasó a esos dos chicos.

Anónimo: Ahora soy el doble de Trainspotting. La cadena de parecidos no se termina. Por suerte, ya acordamos que esto de repetir está bueno.

Ana: A veces pienso primero el comentario y después escribo el artículo. El problema es que en algunas ocasiones no me dan el pie que necesito para hacer mi intervención.

marialmorel@gmail.com dijo...

Hola Martin, da para pensar y mucho, tiene que haber competencia, cuando mi hijo era chico, no le gustaba perder, yo para complacerlo, cuando jugabamos a algo, perdia a proposito y el terminaba llorando,pateando el tablero, claro no era lo mismo, lo queria hacer el, hoy es una persona super exitosa, tendra que ver?, muy bueno lo que escribis y me asombra que digas que sos poco inteligente, eso no te lo crees ni vos

Anónimo dijo...

No se porque en vez de mi nombre salio mi direccion, soy mariaM

Martín dijo...

Mariam: Ahora me quedé intrigado. ¿Sos la madre de qué famoso?
A mí, en cambio, mis padres me ganaban en todo. Mi papá me hacía goles de taquito y me los gritaba en mi propia cara mientras se besaba la camiseta. Mi mamá apostaba un chocolate al chinchón y, después de ganarme, se lo comía, exclamando en voz alta cuán rico era.
¿Será por eso que soy así?

Dalma dijo...

Enanos y moralidad nunca pueden ir juntos, sabelo

Dalma dijo...

me diste ganas de patear un enano y no tengo ninguno cerca, ¡diantres!

difícil la tipa dijo...

El juego de la silla, y todo aquel otro que ayude a los niños a competir desde su más tierna infancia, debería figurar en el diseño curricular desde jardin de infantes... Después se puede aprender, pero es infinitamente más caro!!

Martín dijo...

Dalma: Vos me diste ganas de leer un libro de cuentos de Laiseca, que se llama Matando enanos a garrotazos. Pero no te entusiasmes tanto, porque tengo entendido que no se describe la muerte de ningún enano, a pesar del título.
Por último, tampoco creo en las condiciones morales de los altos, que ven el mundo desde arriba. Por algún lado tiene que salirles el resentimiento de verse obligados a agachar la cabeza durante todo un viaje en el colectivo 60.

Difícil la tipa: Los estudiantes sobresalientes, ya desde el jardín, saben que no es necesario abalanzarse sobre las sillas. Basta con aflojar, previamente, los tornillos de las patas y propiciar que los rivales se rompan el alma en el primer intento.

Reconociste el epígrafe, ¿no?

Anónimo dijo...

Martin, que crueles.No escribi famoso, sino exitoso, lo es en su profesion, pero si, para mi es el mas famoso, soy la mama!!!, yo creo que con mi actitud, tan estupida, estaba insultando su inteligencia y lo peor es que el lo sabia

Anónimo dijo...

la que sale anonimo, soy yo, mariaM

Soff dijo...

Martin: no te preocupes, ya era pesimista desde antes xD creo que desde 7°
para mi que dentro de unos años toda la juventud va a ser intelectual porque va a estar de moda xD

difícil la tipa dijo...

Mariam cumplías el sano rol de buena madre alimentándole la autoestima porque, ya sabemos que para abollársela se están entrenando los robadores de sillas!

Obvio que lo noté Martín: me encantó (y si...me puse cholula).

Martín dijo...

Mariam: Tenés razón, dijiste 'exitosa' y no 'famosa'. Tengo tan arruinada la cabeza que sólo concibo el éxito como fama.
Con respecto a la educación de un chico, debo reconocer que tiendo a pensar que cualquier cosa que se haga, está mal. Por lo general, al ver lo que los padres hacen con sus hijos, me sorprendo de que no haya muchos más asesinos seriales.
Lo curioso es que fui profesor en escuelas secundarias.

Soff: Si sos pesimista desde séptimo grado, no es tan grave. Lo peor no es tener por naturaleza pensamientos negativos, sino nacer optimista y que el mundo te vuelva pesimista a sopapos.

Difícil la tipa: Entonces actuaste correctamente. No quedaba bien que hicieras alharaca por la cita, así que te la hago yo, para que sigas quedando como una reina (nosotros también podemos tener nuestra Zorreguieta).

Anónimo dijo...

No MariaM, acá, anónimo soy YO

Anónimo dijo...

Claro, ahora que MariaM reveló que tiene un hijo famoso-exitoso prefiere vivir en el anonimato. MariaM, es demasiado tarde. Para nosotros serás siempre MariaM y ahora agregaremos, "la del hijo famoso".:-)

Claudio Gabriel Alvarez Tomasello dijo...

MariaM: No les des bola. Son jodidos.

Martín:
quería consultarte si vos tenes el mismo problema que yo en Blogger:
No se me actualizan los blogs y tardo muchísimo en llegar a los nuevos.

Martín dijo...

Anónimo: Es la primera vez que veo dos personas disputándose el anonimato. Después dicen que no hay nada nuevo bajo el sol.

Claudio: A mí me funciona bien, pero a veces hay problemas, normalmente por un tiempo breve. En algunas ocasiones el inconveniente no es de Blogger sino de tu servidor de Internet (deberías probar en otra computadora).
Si no hay actualización, deberías probar apretando Ctrl+F5.

Psicologa con problemas dijo...

ok? pero la verdad qeu la fiesta era un embole, el uso de los enanos con fines publicitarios tampoco me gusto mucho-

Y los abogados... siempre ganan!

TucuMala

Martín dijo...

TucuMala: La fiesta no era tan embole. Deberías pasar un 24 de diciembre con mi prima, para que tengas una verdadera idea de lo que es el sufrimiento.

Pero me preocupa que Susana me haga perder lectores. Ella hace una fiesta aburrida y contrata enanos y, después, ustedes se la agarran conmigo. ¿Qué puedo hacer, Tucumala, para hacerte cambiar de opinión? Como autor, puedo transformar el destino del personaje. ¿Querés que los enanos la agarren en una esquina oscura y la revienten a patadas? ¿Querés que los chicos crezcan y armen orgías descomunales, para hacer descripciones más interesantes? ¿Querés que Susana se enamore de un enano para que la historia adquiera matices románticos? Tirame una pista, por favor, y hago de esta historia lo que quieras, ¡pero no te vayas! ¡Por favor!

Creo que pertenezco a la categoría de autores desesperados por complacer a sus lectores. Cada día se me nota más y eso que hago un esfuerzo sobrehumano para disimularlo.

Difícil la tipa: Estoy tentado de echarte la culpa a vos, que me diste la idea con el epígrafe. Me estás espantando la clientela.
Ay, no. Ahora te enojás y te vas vos también.
Por lo visto, soy malo para resolver situaciones límite.

Todos: A ver si alguno de ustedes me hace un comentario como la gente y me salva el rancho, que se me está incendiando.

TucuMala: Igual, gracias por la crítica. Peor es el silencio. Intentaré estar más afilado la próxima.
Saludos.

difícil la tipa dijo...

Mirá Martín, no es por nada, pero creo que estamos rodeados de esquimales.
Fijate que por ahí se leyó un "pobre Susana": la tipa saltó alegremente del hippie chic al traje sastre defiende corruptos y la justifican!
Sabés qué? Que no comenten nada! Que sigan mirando a Tinelli!

perdida dijo...

Tengo ideas (o intrigas) para un post. Tus parientes. Los nombras bastante, por que no amplias???

PiojoPromiscuo dijo...

Comentarios pagos, no habia explorado esa veta aun, vendria bien para pagarle la luna de miel a mi hijo.
Como es el trato Martin, a cuanto el post?, es por linea?, por menciones posteriores de los otros comentaristas?.
Aclara asi voy haciendo el analisis de costos.

Martín dijo...

Difícil la tipa: Sos brava, ¿eh? Estoy feliz de que estés de mi lado y no en mi contra.

Yo te dije en chiste lo de echarte la culpa por la crítica que recibí. A mí me gustó mucho tu comentario y por eso lo tenemos allá arriba, en el epígrafe. En esto no voy a cambiar de opinión.
Y no le pegues a Soff, que es de las nuestras y, además, tiene un poco de razón. Un día les voy a contar la historia del extintor de culpas y vas a ver cómo, en el fondo, somos todos pobres tipos, incluida Susana.

La idea de cuidarnos los unos a los otros de los esquimales me parece más que buena. En cuanto alguno asome la cabeza, lo expulsamos a hielazos. Todavía no vi a ninguno, pero estemos atentos porque son buenos para esconderse. No los vi, pero puedo sentirlos.

Perdida: Se me está volviendo cholula, Ud. Voy a ver si le hago caso y cuento un poco, pero tengo que asesorarme antes con un abogado. No sea cosa que me hagan un juicio. Piense que el domingo es el día de la madre y llevar a un experto en leyes que me recomiende qué preguntas contestar y cuáles no, puede ser algo incómodo y oneroso.

Piojopromiscuo: ¿Comentarios pagos? ¿Yo propuse eso en algún lugar o es la recomendación que me das para evitar que los comentaristas huyan despavoridos?

Por otro lado, ¿qué es eso de querer pagarle la luna de miel a tu hijo? En todo caso, disfrutá vos del dinero. Además, a mí no se me puede sacar mucho y como mucho, podré mandarlo de vacaciones a Chivilcoy en asientos semi cama. No sé si es un buen lugar para un par de recién casados.

PiojoPromiscuo dijo...

Todos: A ver si alguno de ustedes me hace un comentario como la gente y me salva el rancho, que se me está incendiando.

Para mi eso es un llamado (y mi bolsillo lo escucho)

Martín dijo...

Piojopromiscuo: Es que cuando hay que poner plata, me agarra como un comunismo, que ni te cuento.
Por otro lado, ¿cómo me preguntás si pago por cantidad? Eventualmente, pagaría por calidad.

Entre los esquimales, los que critican, los que se van y los que me quieren sacar plata, me pregunto si el blog es una buena idea.

Sí, es una buena idea.

Claudio Gabriel Alvarez Tomasello dijo...

¿Comentarios pagos?
¿Comentarios excelentes para que no se queme el rancho?
En mi caso, llegué a tu blog para abrevar en vos.
Asi que...


Sugiero nuevo post. el de la familia ampliando la info me parece una idea soberbia. Quiero reirme el fi de semana,

Martín dijo...

Claudio: Cada vez que alguien me dice que no se ríe de mí, sino conmigo, yo descubro, con sorpresa, que yo no me estoy riendo.
¡Qué sadismo querer reírse de mis desgracias!

difícil la tipa dijo...

No creas que es tan fácil ser una mujer difícil: mantenerse exige, a veces, algunos sacrificios. No quise pegarle a Soff -si encima soy una tía vocacional- pero no me iba a meter con Claudio que es grandote!
Me intrigaste con el tema del "extintor de culpas".
Y una lástima que no quieras pagar, ya estaba fantaseando con Posteando por un Patacón.

Martín dijo...

Difícil la tipa: Hacés bien, yo también soy muy guapo en los jardines de infantes. Hay que medir al rival antes de soltar la primera trompada.

El extintor de culpas es un cuento que escribí en una revista hace mucho. Un día de estos lo transcribo acá, así te enterás de quién es.

PiojoPromiscuo dijo...

Ahi tenes otra veta, Claudio vino a "abrevar de vos", cobrale.
Yo vine pensando que esto era la preseleccion de "Posteando por un Sueño"

Martín dijo...

PiojoPromiscuo: No, nada de Posteando por un sueño. Yo sé cómo termina eso. Yo, con el escupitajo de alguno de ustedes.